PREMIO NACIONAL DE ARQUITECTURA XII BIENAL: VENEZUELA

La Iniciativa Latinoamericana del Paisaje LALI felicita a las autoras Carla Urbina y María Villalobos, por el reconocimiento obtenido con el proyecto: “Paisajes urbanos botánicos en Maracaibo como escuelas vivas: lecciones desde el jardín botánico de Roberto Burle Marx” en Venezuela .

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XII Bienal Nacional de Arquitectura
En 2016 se llevó a cabo la XII Bienal Nacional de Arquitectura (BNA). Se trata de un gran esfuerzo ad honorem que realizan directivos, coordinadores y colaboradores del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV). Y es que a pesar de tratarse de una Bienal, cuya periodicidad debería ser cada 2 años, en Venezuela sólo se han realizado doce (12) bienales en los cincuenta (50) años que tiene el CAV. Se trata de un logro de la actual Junta Directiva el haber realizado la XI BNA en 2014 y a XII BNA en 2016. Se puso fin a un vacío de más de trece (13) años, en el lapso más reciente, lo que a pesar de la complicada situación que atraviesa nuestro país, es un logro significativo. La XII BNA constituyó el escenario para el encuentro de esfuerzos realizados por colegas que se sobreponen a las dificultades, a las carencias y producen una edilicia de calidad, al servicio del país.
La muestra que conformó la exposición de la XII BNA constaba de más de sesenta (60) trabajos, entre proyectos construidos, no construidos, tesis de pregrado, productos de investigación y publicaciones. Desde finales de noviembre de 2016 hasta febrero de 2017, en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca Central de la Universidad Simón Bolívar, se expusieron los posters y libros concursantes. Allí se reunieron trabajos realizados por equipos multidisciplinarios liderados por arquitectos venezolanos y enmarcados en el tema de la Bienal: “Arquitectura en Positivo, compromiso con el País”.

El Premio Nacional de Arquitectura de la XII Bienal
Según lo expresado en el Acto Público de Lectura de Veredictos y su consecuente comunicado emitido por el CAV, el día 23 de febrero de 2017, se dio a conocer el veredicto de premiación de proyectos participantes en la XII edición de la BNA. Y por primera vez, se otorga el Premio Nacional de Arquitectura, por unanimidad, a un proyecto de restauración patrimonial. Se trata de un trabajo presentado por las arquitectos Carla Urbina y María Villalobos, intitulado: “Paisajes urbanos botánicos en Maracaibo como escuelas vivas: lecciones desde el jardín botánico de Roberto Burle Marx”.
Este galardón forma parte de los reconocimientos otorgados por el CAV en la XII BNA. Se trata de premios y menciones honoríficas de quince (15) categorías cuya ubicación de las obras se distribuye ampliamente en Venezuela, a saber, nueve (9) en Caracas, quince (15) en el interior y uno (1) en el exterior (1). Ello demuestra, como lo dice el veredicto, que “la calidad arquitectónica no solo se centra en la capital, pues la mayoría de los reconocimientos están dedicados a obras ubicadas en el interior del país”.

Las autoras
Urbina y Villalobos son egresadas de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Rafael Urdaneta (1997), ambas recipiendarias de la Maestría en Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana (2000), y desde entonces trabajan juntas, aunque hubiesen kilómetros de distancia entre España, Estados Unidos y Francia, países estos que las adoptaran en sus estudios, en las Universidad Politécnica de Madrid (Urbina), Harvard y Versailles (Villalobos).
En el 2001, las arquitectos formaban parte del Centro de Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana, que fue una de las instituciones ganadoras del Premio Nacional de Arquitectura X Bienal, pues el premio fue otorgado en 2001 al conjunto de instituciones que realizó un plan de Rehabilitación para el Litoral Central, afectado por los aludes torrenciales de 1999.
Posteriormente, ambas arquitectos inician en 2009 trabajos de investigación para la elaboración del Plan de Rehabilitación Integral del Jardín Botánico de Maracaibo (JBM). Ello incluyó, junto a un gran equipo de trabajo la concreción de la Fundación Jardín Botánico de Maracaibo, la recuperación de planos, gráficos y dibujos de Burle Marx y de los cuadros fitogenéticos de Aristeguieta, la búsqueda de recursos e interés por recuperar el JBM progresivamente y la reapertura del mencionado jardín en 2013 restaurado parcialmente, luego de más de dos (2) décadas de cierre y desmantelamiento.
Para las autoras y su equipo de colaboradores, este reconocimiento es un aliciente para seguir adelante. Ellas esperan que “las obras de rehabilitación de paisaje sigan caminos de rigurosidad y trabajo colaborativo hacia la catalogación patrimonial, disfrute ciudadano y labor didáctica. Así como que los planes para la actuación paisajística en la ciudad, en especial en la Avenida 5 de Julio, sean abordados desde la comprensión del valor ecológico, propagación de especies nativas, y eliminación de obstáculos (físicos o de ideas) que permitan el paso hacia bosques y oasis que se extiendan por toda la ciudad, extendiendo la riqueza ecológica hacia el lago de Maracaibo”.

El trabajo ganador: Paisajes urbanos botánicos en Maracaibo como escuelas vivas: Lecciones desde el Jardín Botánico de Roberto Burle Marx
El trabajo ganador de la XII BNA concursó en la categoría “Restauración Patrimonial”, en donde recibió el premio de tal categoría. Luego, tal como establece el Reglamento de la Bienal nacional, entre los trabajos ganadores en cada una de las quince (15) categorías, el jurado elige el Premio Nacional de Arquitectura XII Bienal.
En cuanto al contenido que motivó la decisión del jurado, destaca la complejidad y asertividad de la propuesta. El trabajo conlleva investigación, diseño, construcción, restauración a partir de una obra patrimonial que prácticamente estaba devastada. Las autoras unieron voluntades para el rescate del JBM, Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Así mismo, el trabajo ganador reúne y reconoce dos esfuerzos, el de la recuperación del JBM y la propuesta para la Av. 5 de Julio, proyecto de Arquitectura del Paisaje basado en preceptos aprendidos por las autoras en el JBM.
El JBM es una de las últimas obras del reconocido artista brasileño del paisaje de la modernidad: Roberto Burle Marx, quien en la plenitud y cúspide de su experiencia y productividad, proyecta el único jardín botánico que realizó. Acertadamente, el paisajista brasileño se unió con el destacadísimo de la botánica venezolana, Leandro Aristeguieta, para conformar y concretar esta obra, centro de investigación, docencia y recreación pasiva. Fue concebido por ambos en 1983 como Jardín Escuela para la preservación del Bosque Seco Tropical y ahí fundaron la primera Escuela de Horticultura en América Latina. Ese es el origen del JBM, un equipo irrepetible, prodigioso y visionario.
El Jardín Escuela fue diseñado para ser construido mientras se enseñaba a sus constructores y horticultores el cómo y el por qué hacerlo. En el proceso de la construcción y conformación de los grupos de especímenes a sembrar en el JBM, estudiantes, obreros y profesores se embarcaron en expediciones botánicas. Allí aprendieron taxonomía, fitogeografía, cualidades estéticas para construir el jardín, conformación de colecciones florísticas, además del privilegio de disfrutar de clases in situ de parte de Burle Marx, Aristeguieta y otros grandes maestros. La inauguración del JBM fue también el acto de graduación de la primera promoción de Horticultores Paisajistas de América Latina. Solo egresó esa única promoción.
Una vez puesta en marcha estrategias del plan de rehabilitación paisajística de Urbina y Villalobos, junto al equipo de la Fundación Jardín Botánico de Maracaibo, lograron la reapertura del JBM parcialmente recuperado en 2013, después de 20 años de cierre. Tal proceso de recuperación todavía continúa.
Es claro que las autoras vislumbran el futuro del JBM como un proceso pedagógico y creativo, pues el proyecto de su recuperación contempla simultaneidad entre la investigación y la acción. Como consecuencia de ello, las autoras realizan y presentan el Plan Maestro del Paisaje Urbano de la Avenida 5 de Julio, importante arteria vial ubicada en Maracaibo, como una hipotética expansión conceptual, basada en los fundamentos del JBM.
El trabajo ganador propone un proceso de preservación inteligente, no para recuperar un pasado imposible, sino para celebrar la preservación de la misión pedagógica esencial del JBM, mediante la expansión y adaptación de sus principios a escala territorial.

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Arquitectas aprenden de los maestros Burle Marx y Aristeguieta y ganan Premio Nacional de Arquitectura, Venezuela 2017

El Premio
Según comunicado emitido por el Colegio de Arquitectos de Venezuela, el día 23 de febrero, se dio a conocer el veredicto de premiación de proyectos participantes en la XII edición de la Bienal: “Arquitectura en Positivo, compromiso con el País”. Se ha otorgado el Premio Nacional de Arquitectura, XX Bienal Nacional, a las arquitectas Carla Urbina y María Villalobos por el trabajo:

Paisajes urbanos botánicos en Maracaibo como escuelas vivas: lecciones desde el jardín botánico de Roberto Burle Marx.

En noviembre de 2016 fue inaugurada la exposición de proyectos participantes en la XII Bienal Nacional de Arquitectura, en la Biblioteca de la Universidad Simón Bolívar, que reunió proyectos de equipos liderados por arquitectos venezolanos, en busca de apoyar el tema de la Bienal: “Arquitectura en Positivo, compromiso con el País”.

El veredicto
El veredicto del nutrido equipo del jurado apunta que “La restauración patrimonial del Jardín Botánico de Maracaibo y la propuesta del Master Plan de la Avenida 5 de Julio que extrapola y aplica criterios aprendidos en el JBM, constituyen un valioso aporte, en donde “investigar es practicar y preservar es educar, sobre y desde el paisaje patrimonial vivo y cambiante”.

Las autoras

URBINA VILLALOBOS

Urbina y Villalobos son egresadas de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Rafael Urdaneta (1997), Magisters en Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana (2000), y desde entonces trabajan juntas aunque hubiesen kilómetros de distancia entre España, Estados Unidos y Francia, quienes las adoptaran en sus estudios en las Universidad Politécnica de Madrid (Urbina), Harvard y Versailles (Villalobos). En el 2001 las arquitectas formaban parte del Centro de Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana, que fuera una de las instituciones ganadoras del Premio Nacional de Arquitectura 2001, con los proyectos de Rehabilitación para el Litoral Central, afectado por los aludes torrenciales de 1999. Desde el 2009 inician trabajo de investigación para la elaboración del Plan de rehabilitación Integral del Jardín Botánico de Maracaibo, que permitió, junto al trabajo de un gran equipo de la Fundación Jardín Botánico de Maracaibo, su reapertura en el 2013, trabajo que sigue en proceso. Actualmente, ambas dirigen Botanical City, organización para la transformación de paisajes culturales. Urbina es profesora de la Universidad del Zulia-Venezuela y Villalobos es profesora en la Universidad de Pensilvania-EEUU.

Este reconocimiento es un gran incentivo para las arquitectas, fundadoras de Botanical city. Urbina y Villalobos, junto a su equipo profesional, y con el apoyo de aliados, maestros asesores y colaboradores, laboran en un puente proyectual entre Maracaibo y Nueva York, y esperan que “las obras de rehabilitación de paisaje sigan caminos de rigurosidad y trabajo colaborativo hacia la catalogación patrimonial, disfrute ciudadano y labor didáctica. Así como que los planes para la actuación paisajística en la ciudad, en especial en la Avenida 5 de Julio, sean abordados desde la comprensión del valor ecológico, propagación de especies nativas, y eliminación de obstáculos (físicos o de ideas) que permitan el paso hacia bosques y oasis que se extiendan por toda la ciudad, extendiendo la riqueza ecológica hacia el lago”.

El trabajo: Paisajes urbanos botánicos en Maracaibo como escuelas vivas: Lecciones desde el Jardín Botánico de Roberto Burle Marx[1]

Esta investigación comienza en el Jardín Botánico de Maracaibo (JBM) inaugurado en 1983, el cual fue concebido por Roberto Burle Marx (paisajista brasilero) y Leandro Aristeguieta (botánico venezolano) como Jardín Escuela para la preservación del Bosque Seco Tropical y como la primera Escuela de Horticultura en América Latina. Una vez puesta en marcha estrategias de nuestro plan de rehabilitación paisajística, junto al equipo de la Fundación Jardín Botánico de Maracaibo, el JBM fue reabierto en 2013, después de 20 años de cierre. La conversación sobre el futuro del JBM como un proceso pedagógico y creativo, presenta el Plan Maestro del Paisaje Urbano de la Avenida 5 de Julio, en Maracaibo, como una hipotética expansión del JBM.

El JBM propone simultaneidad entre la investigación y la acción. El jardín-escuela fue diseñado para ser construido mientras enseña a todos sus constructores cómo y porqué hacerlo. En el JBM, estudiantes y profesores se embarcaron en expediciones botánicas, aprendieron sobre taxonomía, fitogeografía, cualidades estéticas, para construir el jardín y tener clases in situ lideradas por Aristeguieta, junto a Burle Marx y otros grandes maestros. La inauguración del JBM fue también el acto de graduación de la primera promoción de Horticultores Paisajistas de América Latina.

Se propone un proceso de preservación, no para recuperar un pasado imposible, sino para celebrar la preservación de la misión pedagógica esencial del JBM mediante la expansión y adaptación de sus principios a escala territorial.

El Master Plan de Paisaje: Bosques y Oasis para la Avenida 5 de Julio, sirve como primer ejemplo experimental de cómo podría funcionar la expansión hipotética del JBM con base en los tres principios: a) la estructura y secuencia fitogeográfica se convierte en una aventura urbana de aprendizaje, b) las armaduras de agua del jardín continúan hacia la ciudad y se convierten en un sistema de soporte de lo vivo y un dispositivo experiencial homogéneo para conectar los bosques nativos diversos y c) la red de centralidades botánicas, secuencia de oasis para acoger los programas educativos artístico-botánicos.

Este proyecto de vida vuelve a la cuestión de preservación del JBM como proceso de transformación que escapa lo material y habita el poder pedagógico del jardín-escuela que se construye a sí mismo, donde la investigar es practicar y preservar es educar, sobre y desde del paisaje patrimonial vivo y cambiante.

Hito
La XII Bienal Nacional de Arquitectura, marca un nuevo hito en la historia de las Bienales venezolanas, iniciadas en 1963, reconociendo grandes arquitectos y equipos, entre ellos: Carlos Raúl Villanueva, Tomás José Sanabria, Jesús Tenreiro, Universidades, Tomás Lugo. Este es el primer premio nacional que se otorga a un proyecto de rehabilitación de paisaje cultural, como obra de restauración patrimonial.

Urbina y Villalobos, se honran en compartir el Premio con su equipo, colegas ganadores, familia, amigos y sus maestros: David Gouverneur, Oscar Grauer, Nuri Boffil, Lourdes Peñaranda, Haruyoshi Ono, José Tabacow, Ana Luengo, Catherine Chomarat-Ruiz y Francois Galletti. “Este nuevo paso respalda proyectos, planes y obras que construyen y siembran, en un país que requiere comprender su historia, valorar su patrimonio (natural o construido), definir criterios y metas claras, sumar fortalezas, actuar con roles definidos, sin improvisar, exaltar el territorio como patrimonio fuente de enseñanzas para un País de libertad”.

Prensa Botanical City. Marzo, 2017.

[1] Extracto de la memoria descriptiva presentada ante la Bienal.

Anexo: Imágenes del poster y proyectos representados.

Veredicto (link a la página del Colegio de Arquitectos de Venezuela): http://bit.ly/2m0bBl1

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