Democratización de conceptos hacia la resiliencia desde el alma

Por Diana Wiesner

“Tenemos que recordar que lo que observamos no es la naturaleza en sí misma, sino la naturaleza expuesta a nuestro método de cuestionamiento y percepción” — Werner Heisenrberg

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Para hablar de sostenibilidad a nivel urbano, resulta fundamental entender las particularidades sociales, producidas a partir del contexto histórico, económico y cultural de los territorios pertenecientes a cada centro urbano. Dentro de las ciudades latinoamericanas el crecimiento informal se ha dado principalmente por un desplazamiento de la población desde zonas rurales hacia grandes urbes atractivas, principalmente por ofrecer oportunidades más prometedores respecto a su producción económica y oferta laboral. Particularmente, en el caso colombiano, el conflicto armado interno, así como escasez asociada a fenómenos ambientales tales como carencia de agua ha contribuido fuertemente al traslado forzoso de familias enteras, o desintegradas, hacia lugares que ofrezcan “supuestamente” una mayor seguridad y estabilidad, es decir, grandes ciudades, en donde, además de las ventajas anteriormente planteadas, tienen mejor acceso a instituciones gubernamentales.

Al igual que las personas desplazadas por el conflicto, diferentes personas que no pueden acceder al suelo urbano, se asientan en la periferia de la ciudad, conformando  fenómenos de asentamiento humano “sin control” en los que se da una expansión urbana “natural” y poco planificada hecha por los propios habitantes. Estas zonas de crecimiento informal coinciden, no fortuitamente, con los lugares de mayor marginalidad en la ciudad, pues la ocupación de lotes en la periferia urbana se ha dado en zonas de difícil accesibilidad y servicios por la presencia de fuertes accidentes geográficos como laderas, bordes de ríos, pendientes muy inclinadas, entre otros sectores sin infraestructura y al margen de la legalidad debido a que son zonas no construibles según las políticas de suelo. Lo anterior, hace de estos espacios altamente susceptibles a riesgos ambientales y geológicos como deslizamientos, incendios, inundaciones, entre otros (Motta C., Sobotová L. 2015).

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Barrio Las Violetas, Sur de Bogotá. Photo Daniel Pineda

Las ciudades en Latinoamérica predomina la desigualdad y el 57 % de la población que vive en situación de pobreza esta empleado en el sector informal. En este sentido, ciudades en donde la informalidad parece ser el común denominador, resulta fundamental que el concepto integral de sostenibilidad debe llegarle a todos, pues, de cara a procesos de expansión urbana con baja planificación, son los agentes y habitantes de los barrios quienes se vuelven responsables por la gestión ambiental de su lugar y paisaje.

En la actualidad es posible encontrar múltiples propuestas en torno al discurso de ciudades sostenibles, en los cuales se implementen sistemas de infraestructura verde y se protegen sus recursos naturales para garantizar la oferta de servicios eco sistémicos. Sin embargo, este discurso se encuentra concentrado entre los académicos, los profesionales especializados y un porcentaje limitado de población.

Producto de ello, los términos en los que se planea la ciudad, y sus respectivas propuestas sostenibles, resultan alejados de las poblaciones, las cuales están construyendo sus espacios de manera tendencial como lo hacen otros grupos asentados en el territorio, sin contemplar temas como el agua, la vegetación o el espacio libre. A cambio, se privilegian lógicas de supervivencia y permanencia en el territorio.

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Comuna 11 en Medellín, Colombia. Foto Diana Wiesner

En el caso de Colombia, las pequeñas poblaciones localizadas en lugares geográficos de población diversa, difícil acceso y topografía inestable han estado influenciados por los modelos de transformación de lo público, como se observa ciudades de mayor densidad como Bogotá o Medellín. En Bogotá, lo anterior se ha evidenciado en una tendencia hacia espacios endurecidos y alejados de la aplicación de infraestructuras ecológicas, por lo cual, si bien el Espacio Público ha aumentado en cantidad, la calidad de su función ecológica y ambiental sigue siendo un reto. Por tanto, ciudades localizadas en el Amazonas, como lo es Leticia y otras ciudades aparecen ejemplos de espacios públicos , que no corresponden a su contexto social, geográfico y climático .

Esta problemática se asocia a una escala mayor, pues el Espacio Público en Latinoamérica todavía se asocia con la connotación de espacio construido e impermeable. Un ejemplo de ello es la peatonalización de varias vías vehiculares para el disfrute peatonal, que en términos de la priorización del peatón sobre el vehículo automotor, es un gran avance, pero en términos ambientales se aplican muy pocas consideraciones, salvo la inclusión de la arborización.

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Parque Santander, Florencia, Amazonas. Foto: Desiderio Martínez

Ciudades como Montería, Córdoba, muestra que existen excepciones importantes. Allí, se evidenciaba una apropiación de la ronda del río, lo cual permitió que al momento de plantear una recuperación de la ronda por parte de la Alcaldía e integrando a la población, se velara por mantener la arborización del lugar y por generar un espacio en común que promoviera el beneficio social y los procesos de cohesión, a pesar de que esto no estuviera planteado dentro de los principios de sostenibilidad urbana.

En este caso, es posible observar que se ponen en práctica múltiples conceptos que parecen limitados a los expertos, pero que en realidad hacen parte del cotidiano de las poblaciones. Algunos de estos conceptos son: resiliencia, gestión de biodiversidad, cambio climático, sostenibilidad, desarrollo de bajo impacto, servicios ecosistemicos, infraestructura verde, entre otros.

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Río Sinu, Monteria Colombia. Foto: Diana Wiesner

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Nuquí, Colombia. Foto: Alejandra Artunduaga

Adaptación transformadora:“Es un proceso capaz de cambiar los atributos fundamentales de un sistema, en respuesta al clima y sus impactos”.IPCCC 2014

Biodiversidad:

Según  el Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP- WCMC, 2013)  la palabra biodiversidad es una contracción del término diversidad biológica. Diversidad es un concepto que refiere al rango de variación o diferencias entre un rango de entidades; de manera que diversidad biológica refiere a la variedad dentro del mundo viviente.

Infraestructura verde- Infraestructura ecológica:Red estratégicamente planificadade espacios naturales y seminaturales y otros elementos ambientales diseñados ygestionados para ofrecer una amplia gama de servicios ecosistémicos. Incluye espacios verdes (o azules si se trata de ecosistemas acuáticos) y otros elementos físicos en áreas terrestres (naturales, rurales y urbanas) y marinas* (Conama 2014)
Climate change (FCCC usage)A change of climate, which is attributed directly or indirectly to human activity that alters the composition of the global atmosphere and which is in addition to natural climate variability observed over comparable time periods. Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)

Desarrollo de Bajo Impacto: works with nature to manage stormwater as close to its source as possible. LID employs principles such as preserving and recreating natural landscape features, minimizing effective imperviousness to create functional and appealing site drainage that treat stormwater as a resource rather than a waste product. La Agencia de Protección Ambiental (Environmentral Protection Agency -EPA).

Resilience: is the capacity of a system, be it an individual, a forest, a city or an economy, to deal with change and continue to develop. It is about how humans and nature can use shocks and disturbances like a financial crisis or climate change to spur renewal and innovative thinking.” The Stockholm Center of ResilienceSostenibilidad: A diferencia de la sustentabilidad, implica el aprovechamiento de los recursos sin agotarlos.

Los términos anteriormente planteados requieren por un lado, que se dé una simplificación del lenguaje para los agentes que habitan y construyen informalmente el territorio, y por otro, que se reconozcan y se examinen las prácticas existentes en los asentamientos que representan los conceptos anteriormente mencionados. Un ejemplo importante para ello es el caso de los barrios de origen informal ubicados en los Cerros Orientales de la ciudad de Bogotá. Esta cadena montañosa se constituye como una Reserva Forestal de más de 13.000 hectáreas debido a su riqueza en biodiversidad y fuentes hídricas, y representa el límite natural al oriente de la ciudad. Allí se encuentran barrios de enorme heterogeneidad social, pues es posible encontrar tanto sectores muy privilegiados como asentamientos de origen informal. En estos últimos, que representan zonas marginadas de la ciudad, es posible hallar ejemplos de organización social que se visibilizan algunas propuestas con intenciones sostenibles.

Los especialistas, por una parte deberían trabajar mas cercanos a la población, no solamente en consultas sino durante todo el proceso y ser mas receptivos en aprender igualmente sobre los procesos cotidianos de resolución del riesgo o de problemática ambiental que la propia gente realiza y que se enmarcan dentro de la sostenibilidad.

Uno de las prácticas más claras y reiteradas es el caso de acueductos veredales y comunitarios que, ante la ausencia de un servicio de acueducto y alcantarillado, han logrado hacer uso de los servicios eco sistémicos de la montaña. En este sentido, el cuidado de las fuentes hídricas se convierte también en un interés directamente relacionado con la subsistencia, razón por la cual estos procesos vienen relacionados con la recuperación, uso y cuidado de las quebradas, otra práctica importante que se ha dado en el territorio de Cerros, evidenciando una necesidad de hacer un uso sostenible por los recursos. Adicionalmente, ligado al cuidado del entorno y el mantenimiento del mismo, vienen otros intereses, como la creación de proyectos que fomenten el uso de la montaña y aumenten el espacio público de la ciudad. El Agroparque los Soches, el parque Entre Nubes, la Reserva de la Sociedad Civil del Umbral Cultural Horizontes, entre otros, han representado la posibilidad de que los Cerros Orientales se conviertan en referentes de los conceptos planteados para la sociedad civil y no sólo para quienes habitan en los Cerros.

El reconocimiento de las prácticas existentes en los Cerros Orientales muestra la manera como los términos usados por los expertos se apropian y se usan en las poblaciones que precisamente encuentran mayores retos ambientales. Su ubicación en el límite de la reserva hace que su impacto con el ecosistema sea aún mayor, presentando maneras particulares de relacionarse con el entorno. Si bien la construcción formal e informal en estos sectores debe suspenderse, el acompañamiento y participación por parte de asentamientos informales es fundamental para tener ciudades sostenibles, lo cual implica que los discursos académicos y de expertos tengan un mayor diálogo e intercambio en escenarios locales.

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Fotos Ecobarrio Villa Rosita por Diana Wiesner

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Persona sin hogar,Río Medellín . Foto: Claudio Valcamonico

Se abre la discusión a simplificar los términos como ejemplo:

Cambio climático: Cambios en el clima que se han vuelto cotidianos. Resiliencia: Capacidad de recuperarse de algo.
Gestión de la biodiversidad: Valorar la diferencia y variedad entre seres vivos y promover sus relaciones saludables. Sostenible, es lo que se puede sostener en el tiempo.
Gestión del riesgo: Lo que las madres hacen permanentemente con sus hijos. Servicios eco sistémicos: Los beneficios que da la naturaleza como alimentos, agua y recreación.
Infraestructura verde: Diseños sensibles con el agua y la naturaleza. Sustentable: lo que se sostiene a sí mismo.
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Comuna en Medellín. Foto: Gustavo Restrepo

Para lograr procesos participativos en los Cerros Orientales de la ciudad de Bogotá se propone promover los pactos con el territorio y con los vecinos, dentro de los cuales se promuevan propuestas de comportamientos amigables y buenas practicas con el lugar, es así como ejemplos locales la Fundación Cerros de Bogotá promueve el pacto con los cerros desde cada habitante de la región.

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Fotomontaje Pacto por los Cerros, Fundación Cerros de Bogotá www.cerrosdebogota.org

Estos pactos buscan restituir la relación con la naturaleza, aprender de la población de las zonas rurales, que convive con el riesgo y enseñar prácticas de sentido común que respetan los ciclos de vida. Para ello, es fundamental volver a conectar al ciudadano con el descubrimiento de lo simple y lo vital, valiéndose de herramientas como la inclusión del concepto de “bien común”, con el fin de que se genere un comportamiento ético y social responsable con el medio ambiente en la cotidianidad.

En cuanto a políticas públicas, es posible encontrar indicadores que dan referencia acerca de los impactos ambientales de una ciudad, tales como proximidad, equidad, cantidad de Espacio Público próximo a su población de influencia, accesibilidad peatonal y seguridad ciudadana. Sin embargo, es importante que éstos se conviertan en una política pública de buenas prácticas ambientales, de la misma manera que consolidar el paisaje como un bien común y hacer uso de otro tipo de indicadores de calidad como los que propone el profesor Wilches: “los Indicadores de resiliencia desde el alma”.

Desde una voz de un país que se prepara para un “posconflicto” es fundamental apostar a construir comunidades que se apropien de una cultura ecológica, así como reconocer, desde lo humano, las prácticas ambientales existentes de los diferentes asentamientos urbanos con el fin de fortalecer un diálogo que permita lograr una real transformación  del paisaje con participación pública.

Diana Wiesner
Bogotá


 

Notas:

1 — http://www.revue-projet.com/articles/2015-10-motta-sobotova-colombie-quand-le-bidonville-interroge-les-urbanistes/

2 — Patricio Zambrano Barragan. BID, Ciudades resilientes, inclusivas e innovadoras. Simposio Internacional de Ecología Urbana, Bogotá. 2015.

3 — Con esto no se pretende promover ni fomentar la ocupación informal del territorio, sino que se busca generar soluciones a los modelos de habitación en dichas zonas.

4 — http://www.unesco.org.uy/mab/es/areas-de-trabajo/ciencias-naturales/mab/programa-mab/servicios-ecosistemicos.html

5 — http://www.stockholmresilience.org/21/research/research-news/2-19-2015-what-is-resilience.html

6 — https://www.ipcc.ch/pdf/glossary/ipcc-glossary.pdf

7 —  Foto de Portada del Blog, “Medellín Colombia” por Pere Sala i Martí

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